He caminado sola por donde me ha llevado el corazón.

La historia detrás de MEKET.

Parte I — El origen

Se me ocurrió para salir a la montaña más segura.

He caminado sola por la montaña. He hecho esquí de montaña sola. He hecho el Camino de Santiago en bicicleta sola. He recorrido carreteras en bicicleta sola. Camino de Santiago, Montserrat, las sierras Béticas, los Pirineos — caminatas cortas y largas, tres miles y refugios libres.

Carme en una cumbre del Pirineu, niebla envolviendo la cordillera

Hace unos años, en una travesía de varios días por refugios libres del Pirineu, resbalé. La mochila pesaba tanto que me hizo voltear. No pasó nada. Por suerte.

Pero ¿y si hubiera pasado?

En 2025 un amigo salió solo a la montaña, como tantas otras veces. Tuvo un incidente, uno de esos que la naturaleza decide. No era nada que pudiera evitar. Pero allí se quedó, solo, hasta que alguien lo encontró. Y tengo más amigos que también salen solos, porque aman el deporte y la naturaleza.

Si te ha pasado algo, que los que te esperan en casa esperen el mínimo tiempo posible.
Carme escalando un canal nevado en esquí de montaña, esquís a la espalda

La idea de MEKET germinó hace años. Tenía cierta experiencia haciendo páginas web, así que un día aproveché una mía. Me generé un QR y un subdominio, e introduje mis datos básicos: quién soy, a quién llamar, mi grupo sanguíneo. Repetí el ejercicio para mis familiares y amigos más cercanos. Cada uno con su QR, cada uno con su página.

Salía a la montaña más tranquila. No porque fuera a evitar un accidente — eso ya lo sabemos, si pasa, pasa — sino porque sabía que si me encontraban, sabrían quién soy. Y a quién llamar.

Con el tiempo, lo que era una solución casera para mí y los míos se convirtió en MEKET. Lo construí a mi gusto, con lo que yo quería para mí y para los que quiero. Yo decido qué datos doy y a quién. A veces más, a veces menos. Pero siempre los míos, siempre los que importan, siempre actualizados.

No es para los días normales. Es para el día que algo pasa.

Parte II — El nombre

El nombre y el símbolo no son casualidad.

Tres símbolos del antiguo Egipto, una sola idea: que en el momento crítico, el portador esté identificado y protegido.

El Akhet

El Akhet es uno de los jeroglíficos más antiguos del antiguo Egipto. Representa el horizonte: dos montañas entre las que nace el sol cada mañana. Era símbolo de transición — del día y la noche, de lo conocido y lo desconocido, de la vida y de lo que viene después — y, sobre todo, símbolo de protección al portador en su viaje.

Lo estilizamos en la M de MEKET: los dos pilares laterales son las montañas, y el círculo del centro es el sol que las une.

El lapislázuli

Piedra azul intenso, considerada en el antiguo Egipto un fragmento de cielo caído a la tierra. Reservada a faraones y dioses, no era ornamento: se usaba para proteger al portador en su viaje al más allá. Se molía en pigmento, se incrustaba en amuletos, se colocaba en sarcófagos.

Es el azul que ves en MEKET. El que protege.

El sol dorado

El sol como guía. La luz que permite ser visto. Los anillos concéntricos del logo evocan el sol naciendo entre las dos montañas del Akhet — el momento exacto en que la luz aparece y permite que alguien sepa quién eres.

Parte III — La persona detrás

Carme Pineda, fundadora de MEKET

Carme Pineda

Fundadora de MEKET

Salgo sola a la montaña. Mi MEKET viene conmigo.

Tu historia también merece estar protegida.

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